jueves, 27 de mayo de 2010

Bufo & Spallanzani: La novela policial, el kitsch y el éxito de ventas





Por Diego del Pozo


Siempre ha sido contemplada con recelo la integración del arte al mundo comercial, y el caso de la literatura no es exiguo a esto. La relación entre calidad, sentido artístico, y a la vez mercado y consumidor, parecen ser posturas contradictorias, que difícilmente logran convivir.

Cuando un autor de literatura se convierte en un éxito de ventas siempre hay tras él un modelo que gusta. No existe el caso de un autor difícil de leer que tenga éxito comercial, si embargo el tema está en como el autor que logra reinar en el mercado se sitúa dentro de las expectativas de sus lectores.

El gran conflicto está desde la sensibilidad del artista, cuando el arte se sitúa como una forma de ganarse la vida, y a la vez como una manera de hacer fortuna, entramos claramente al ambiente artístico del siglo XX. Las tendencias kitsch, camp y pop se encuentran ubicadas dentro de la cultura de masas, donde el arte deja un tanto de lado su sentido clásico y comienza a tener una inclinación por la ornamentación sobrecargada, dónde la facultad híbrida se potencia de tal forma que se tergiversan los contornos y los límites entre alta y baja cultura, como entre buen gusto y mal gusto. Lo interesante de esto es el hecho de que la tendencia ecléctica de la cual participan el camp, el kitsch y el pop, son completamente rentables y proponen un código entendido por todos. Dentro de la literatura, el espacio de esta baja cultura referida serían las novelas o novelitas de carácter sentimental. En este caso la relación existe por los códigos que predisponen al lector al desarrollo de la trama. La falta de participación intelectual que requiere, hace que la lectura sea simple y a la vez “entretenida”.

Otro espacio que ha sido catalogado como perteneciente a la baja cultura es el género policial, lugar donde se ubica Pasado Negro de Rubem Fonseca (sin embargo en este caso particular la relación con el género policial es limítrofe). La novela ha inspirado a una película del director Flávio Tambellini, hecho que abre aun más reflexiones sobre el campo económico y el arte a su servicio, pero que ahora no me atañe.

El género policial es posicionado en la baja cultura por la obviedad de su trama, lo único que cambian son los móviles pero el desarrollo siempre concluirá con la resolución del caso. En Pasado Negro también se nos revela el enigma o más bien los asesinatos, pero el hecho de que tenga una fragmentación narrativa, que contenga historias interiores con el método de muñequitas rusas, y que finalmente el protagonista Gustavo Flavio sea un escritor, más que ubicarla completamente dentro de los cánones del género policial, la hace coquetear con este.

El posicionamiento del escritor en el mercado es tratado en la novela, ya que por un lado está el escritor protagonista que sobrevive escribiendo (su novela Los amantes es un éxito de venta), y por otro lado está el tema de la dificultad de escribir, que se trata en el último capítulo cuando algunos personajes deben hacer el ejercicio de escribir un relato, aquí el acto de escribir es visto como un alto oficio que requiere de gran habilidad. Esto hace la diferencia entre la mirada simplista de una mera novela policial y un autor (en este caso Fonseca) que desarrolla literatura conscientemente al margen del policial como un recurso para atraer al lector pero a al vez para proponerle una ejercicio activo en la lectura.

El caso de Latinoamérica y el género policial es diferente al del resto del mundo, ya que por el carácter ecléctico que tiene el continente se da también en su literatura, lo cual permite que la convergencia de varios estilos convivan en una obra, como varias tendencias literarias al unísono.

El resultado de una obra como la de Fonseca va más allá del aspecto literario o del éxito de ventas, es más bien una representación de la identidad latinoamericana, donde corresponde la convergencia entre lo culto y lo popular, entre el goce sensible y el trabajo intelectual. Este obra queda al margen de un mero texto policial, se limpia de las complicaciones que generan para la mirada académica este tipo de literatura y se manifiesta con actitudes a veces metafóricas. El protagonista en el final “asesina” a su novela Bufo & Spallanzani que es también el título original en portugués de la novela, así Fonseca asesina a la visión literaria canonizante, asesina a su novela policial para convertirla en algo más, para decir que no es solo un juego de ingenio, sino que dentro de ella convergen la alta y la baja cultura, ahí existen ópera, pintura, comida y alcohol en exceso, asesinatos, locura, policías, ladrones, espacios de dinero y de pobreza, marginalidad, métodos de racionalidad y también brujería, choques canónicos, etc. Dentro de la novela convergen varios espacios lo cual la sitúa más lejos del carácter meramente policial.

Este caso que se ha dado con el género policial en Latinoamérica hace ver como el continente ha rescatado un aspecto proveniente de la cultura anglosajona y se ha apropiado de ello. Aquí la racionalidad no triunfa, sino que las cosas suceden como en la vida real. Hay un trato polémico con el género, es una visión posmoderna sobre la literatura policial, una posición donde la razón ya no es suficiente.

La convergencia es por un lado la utilización de aspectos del género pero por otro la inclusión de una mirada nueva y actualizada. Esto es lo que sucede en Pasado Negro, ya que le personaje que representa a la razón, es decir Guedes, no es el que triunfa finalmente sino por el contrario es el castigado dentro de sus propios márgenes. Este personaje no llega a la verdad. El mundo mostrado por Fonseca no es el mundo policial de Poe ni Chandler, sino un mundo donde la verdad existe de manera fragmentada, al igual que su narración.

En este caso Pasado Negro está al servicio de una postura, el género policial es utilizado para mostrar su carencia máxima de verosimilitud. Muestra un mundo sin esperanzas, donde los personajes viven a merced del azar y las pasiones, un espacio dónde los verdaderos móviles escapan de lo justificable.

2666 en las tablas


Por Diego del Pozo

“La avenida Guerrero, a esa hora, se parece sobre todas las cosas a un cementerio, pero no a un cementerio de 1974, ni aun cementerio de 1968, ni a un cementerio de 1975, sino a un cementerio de 2666, un cementerio olvidado debajo de un párpado muerto o nonato, las acuosidades desapasionadas de un ojo que por querer olvidar algo ha terminado por olvidarlo todo.”
Roberto Bolaño, Amuleto (1999)

Roberto Bolaño es quizás el narrador y poeta más influyente en la literatura hispanoamericano de los últimos años. Sus novelas, sobretodo, han marcado un hito en la transición del siglo pasado a este que recién comienza. La lucidez con la cual ha impregnado su obra es una muestra magistral de que la literatura tiene como uno de sus fines el conocimiento humano y es también reflejo directo de la realidad de época en que se genera.

Por su condición errante en la mayor parte de su vida, pudo presenciar desde la marginalidad, la estrecha relación que hay entre la realidad y la ficción literaria. Tras estudiar un poco su biografía es fácil darse cuenta que este autor más que producir literatura, vivió en función de esta, lo cual inevitablemente le sirvió como material directo de inspiración para su obra.

Bolaño comprendió su época con claridad y dio cuerpo a una posmodernidad que cuestiona valores, verdades y métodos. Su obra se presenta como una mirada llena de recelo hacia los grandes relatos, así desde la periferia, la duda planteada por su obra se compone siempre de una gran comprensión intelectual sobre la realidad. Desde sus inicios como poeta hasta su elevado desarrollo como narrador flirteó con la libertad de escribir géneros sobre géneros, desarrollando así una literatura que comprende tanto al género épico como al género policial, pero siempre desde una perspectiva original y rupturista.

Dentro de su obra, 2666 se levanta como una novela magistral y características épicas, la cual publicada póstumamente, estaba en un principio pensada como cinco novelas con puntos en común, es decir con un mundo narrativo en común, que finalmente es todo el mundo narrativo de Bolaño. Definitivamente el heredero de Bolaño, en temas literarios, Ignacio Echeverría y el editor de Anagrama Jorge Herralde, decidieron publicar 2666 de una sola vez. Con esta decisión se dio paso a una obra de dimensiones extraordinarias, más de mil cien páginas.

Aparte de la genialidad de la novela, llama la atención el tratado sobre el mundo bolañiano que esta es. Dentro de ella se despierta a la literatura narrada desde la literatura, dando las características de mundo infinito.

Motivado por estas características, Álex Rigola junto con su compañía Teatro Lluire y la ayuda del dramaturgo Pablo Ley, realizaron en un trabajo que duró más de once meses, una adaptación de la monumental novela que dio paso a la también monumental obra de teatro 2666. Con una duración de cinco horas, los once actores que interpretan a más de cuarenta personajes son sin duda una experiencia descomunal, tanto para ellos como para el espectador.

La compañía Teatro Lluire, de excelente trayectoria en Europa, culminó su trabajo de los años 2006 y 2007 con esta adaptación, e inmediatamente después del estreno en el festival de teatro de Barcelona, la montaron en Santiago de Chile para el marco del ciclo Teatro a Mil en su versión del año 2008. La obra fue un éxito.

Habiendo trabajado antes con autores como Brecht, el dominio provocativo de la puesta en escena era realmente extraordinario. Por complicado que parezca, las cinco horas en la butaca, que en verdad tenía cuatro cortes para el cambio escenográfico, se pasaban volando.

El espectro de Bolaño reinaba en la sala de Matucana 100. Con las entradas completamente vendidas la muestra sorprendió a todos, por su fidelidad a la novela. En este caso en particular son muchos los discursos que se entremezclan. Desde la provocativa narrativa de Bolaño, hasta la denuncia de las muertes en Santa Teresa (Ciudad Juárez), pasando por un uso de la performance extraordinario por parte del actor Ferran Carvajal, es sin duda una obra digna de analizar y reanalizar infinitamente.

La línea narrativa de la obra es fiel a la novela. En la primera parte La parte de los críticos, son los propios protagonistas que narran su historia. Cuatro críticos de literatura expertos en Benno Von Archimboldi: Manuel Espinoza, Piero Morini, Jean Claude Pelletier y Liz Norton, todos ellos obsesionados por encontrar a Archimboldi, terminan en una búsqueda sin sentido que los lleva hacia ellos mismos. Dan finalmente con el pueblo de Santa Teresa, en la frontera entre EEUU y Méjico, lugar donde ocurren los horrorosos asesinatos de mujeres. Sin llegar nunca a encontrar al autor perdido, son sus propias vidas las que parecen a la deriva. Desde la novela, y frase que se repite al final de la primera parte de la obra de teatro también, se da una visión sobre la literatura que también es extensible al resto de las artes, desde el punto de vista de la crítica. Metafóricamente Archimboldi es toda la literatura para la crítica literaria, y así el arte para la crítica en general:

“-Archimboldi esta aquí –dijo Pelletier, y señaló la sauna, el hotel, la pista, las rejas metálicas, la hojarasca que se adivinaba más allá, en los terrenos del hotel no iluminados. A Espinoza se le erizaron los pelos del espinazo. Caja de cemento en donde estaba la sauna le pareció un búnker con un muerto en su interior

-Te creo –dijo, y en verdad creía lo que decía su amigo.

-Archimboldi está aquí –dijo Pelletier-, y nosotros estamos aquí, y esto es lo más cerca que jamás estaremos de él.” (207, 2005)

Luego de buscarlo, seguirlo, inventarlo y reinventarlo, los críticos se han dado cuenta de que la interpretación literaria es solo una invención subjetiva, que al punto en el que han llegado es finalmente lo más cercano que llegarán de la verdad del autor. Así también sucede con la interpretación teatral, tanto el director como el guionista saben que esta colosal obra de cinco horas será lo más cerca que estarán de Bolaño. La escenografía de la primera parte emula a una mesa de un simposio literario, donde los personajes narran, se narran a sí mismos y teorizan magistralmente sobre sus literarias vidas, lo que los une es finalmente el amor a la misma mujer.

La segunda parte, La parte de Amalfitano ocurre completamente en Santa Teresa, su nombre es Amalfitano que es un profesor de filosofía chileno (quizás alter ego de Bolaño, quizás no), el cual ha sido invitado a trabajar en la universidad de Santa Teresa. El mismo narra la historia de Lola, su mujer que lo ha abandonado, y además la de su hija Rosa. En esta parte la narración se convierte en algo completamente delirante, ya que además de ser un recorrido por la filosofía occidental, Amalfitano comienza con unos delirios, que lo llevan a ver incluso fantasmas. El patio de atrás de su casa es un escenario central dentro de la puesta en escena, es ahí donde Amalfitano ha colgado un libro de geometría que vuela con el viento, y se degrada con las temperaturas del desierto. En una muestra del absurdo completo, la locura es vista como el último punto del cuestionamiento filosófico. La locura lleva a Amalfitano a percatarse de las atrocidades que ocurren en Santa Teresa. Con una actuación magistral, el recorrido es fiel a la novela, y a la vez esclarecedor en la visión incomprendida de un personaje que le habla a su padre. Algo que a mi gusto es un acierto teatral, es cómo se cita a Hamlet, ya que a Amalfitano se le aparece el fantasma de su padre. Es ese el punto de inflexión, donde todo se revela, desde la perspectiva aristotélica, es ahí cuando ocurre la anagnórisis y la peripecia de esta segunda parte. Finalmente Rosa, la hija de Amalfitano, es liberada por un hombre de color que se la lleva.

Completamente conectada está la tercera parte La parte de Fate, el protagonista es Fate. Un periodista de color, del barrio del Bronx, que luego de la muerte de su madre (cita a El Extanjero de Camus), es enviado a Santa Teresa a cubrir una pelea de box. Lejos de cumplir su labor Fate se interna en el espacio más sicodélico del desierto mejicano. En la puesta en escena todo se distorsiona, el espacio es agobiante ya que todo ocurre en una pieza de no más de dos metros de alto por unos cuatro de largo, y solo uno de profundidad, todos los personajes están comprimidos a ese espacio. La inclusión de una cámara digital que proyecta sus imágenes en colores muy saturados, que se proyectan sobre el cubículo, los cuales junto a la música electrónica que va subiendo de volumen, van dando ese ambiente vomitivo del ambiente que quiere mostrar Bolaño, y que en el teatro lo lograron solo con efectos visuales. Es en ese escenario donde Fate conoce a Rosa Amalfitano, y comienzan la loca escapada del mundo femicida de Santa Teresa. Termina la tercera parte con la huida de estos dos personajes, pero queda en la retina el aspecto sicodélico perfectamente retratado, ellos escapan del asco. La provocación está perfecta. Recuerda el hecho de que la compañía ha trabajado también con técnicas de Stanislavsky, son unos profesionales, que se pasean por todas las tendencias y estilos, utilizándolas para su mejor elaboración artística.

La cuarta parte, La parte de los crímenes, es la parte de la adaptación que mejor está tratada, la conversión al teatro es extraordinaria. Mientras en la novela la trama se desarrolla como una consecuencia de una búsqueda policial, que cada vez va dando nombres de mujeres violadas y asesinadas encontradas en el desierto, en la obra se desarrolla una performance de choque. Todo el escenario es el ambiente del desierto de Sonora, mientras cuatro detectives deambulan por ahí, un cadáver de mujer se encuentra completamente desnudo y lleno de sangre, cuando es encontrado los hombres se detienen a su alrededor y la anotan como un nombre más. Se mantiene una conversación machista, mientras las luces bajan, entonces en la pantalla en blanco que hay en el fondo de la pantalla, se comienza a proyectar la lista de todas las mujeres muertas en el desierto de Sonora, cifra que llega a 1200 asesinatos anuales. Mientras la proyección continúa, los actores van depositando cruces de diferentes tamaños en el escenario, así también la actriz que estaba “muerta” interpreta una muerte-violación, esto dura alrededor de quince minutos, es realmente escalofriante, debido a la cantidad de mujeres muertas, la actuación de la actriz y la cantidad de cruces que quedan en el escenario. Finalmente se cierra esta parte con los mismos policías del comienzo contando chistes machistas mientras observan el cadáver. Magistralmente, la adaptación conserva el fondo de todo el mensaje de las más de cuatrocientas páginas de La parte de los crímenes, y está toda la provocación de Bolaño. El machismo, el femicidio, el hecho mismo queda reflejado. Una extraordinaria muestra de cruce de géneros, desarrollando el mismo contenido, una visión denunciante y a la vez artística.

Luego de la excelente representación de La parte de los crímenes, y luego de cuatro horas de función, viene la experiencia más significativa. La parte de Archimboldi, uno de los puntos más altos de la literatura de Bolaño, y quizás de la hispanoamericana es narrada en esta parte de la novela, y a estas alturas de esta obra de teatro. El seguimiento a este personaje del cual hemos sabido trozos durante el resto de la novela y la obra, ahora se desarrolla de manera biográfica. En la puesta en escena es el mismo Archimboldi, que camina gran parte de esta última parte en una cinta rodante, el personaje avanza sin moverse, mientras avanza su historia también. Archimboldi es presentado como un caminante del siglo XX. Pasando por la II Guerra Mundial y una tremenda producción literaria, destacan las suástica que realiza con su cuerpo el actor Ferran Carvajal, es realmente una demostración superior de comunicar con el cuerpo. Los personajes van rodeando a Archimboldi, recorriéndolo al igual que en la novela, su historia es el centro, el personaje recorre y camina constantemente, nuestro protagonista es el mismo que el de Bolaño, es el hombre del siglo XX.

Una muestra de humanidad, mezcla de géneros, y despampanante puesta en escena es la que deleita la compañía, cinco horas, algo único en su género, y a la vez, cargada de profesionalismo y originalidad. Dentro de las teorías más rescatables en su elaboración están sin duda el arte performático y la representación dura en la escenografía. Una obra que cómo buena obra de teatro pasará a la historia en la memoria de sus espectadores, y recorrerá, al igual que Archimboldi, en el mito de muchos otros.


Bibliografía

Bolaño, Roberto. 2666. Anagrama; Bueno Aires, 2005.


Naufragios: Álvar Núñez Cabeza de Vaca

Por Diego del Pozo


Para entender un relato como Naufragios de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, es necesario trasladarse hacia una conciencia de época. Una mirada que para nada es la de un ilustrado especialista, pero si la de un ser humano sensible y de características inocentes, que se reflejan en cada uno de sus asombros constantes.

Perteneciente a la expedición comandada por Pánfilo de Narvaez en 1527, con la misión de conquistar el territorio norte del mar Caribe, Alvar Núñez Cabeza de Vaca, es víctima de lo que sería la travesía inicial de la conquista del territorio norteamericano, y también el primer contacto por parte de occidente con aquellos nativos.

Lleno de episodios que solo se reconocen en lugares como Latinoamérica, Naufragios es una narración extraordinaria llena de vida y singularidades. Toda la narración desde el comienza es la descripción de un mundo nuevo. Así se inicia con un hecho que ya en la actualidad es una constante de las costas de Florida, como lo es un huracán, pero que para Alvar Núñez Cabeza de Vaca es un hecho insólito, donde tenían que caminar ocho hombres tomados de las manos para que no se los llevara el viento. Este tipo de eventos climatológicos, completamente desconocidos para Europa, son la piedra angular del movimiento literario de los años 60, llamado realismo mágico, su insigne representante y Premio Nobel, Gabriel García Márquez, en su discurso de aceptación del premio, hace referencia al relato de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, “En busca de la fuente de la Eterna Juventud, el mítico Alvar Núñez Cabeza de Vaca exploró durante ocho años el norte de México, en una expedición venática cuyos miembros se comieron unos a otros y sólo llegaron cinco de los 600 que la emprendieron.”

A pesar de que no es exactamente así, si podemos asegurar que hay dos puntos que rescatar que son realmente vitales. Uno es que si la empresa de Alvar Núñez Cabeza de Vaca estaba destinada o no a ser la conquistadora de Norteamérica, es secundario en comparación a la realidad que se dio a conocer con su efecto de itinerancia y sobrevivencia extrema en ese territorio. Y segundo que en base a esa mismo conocimiento se desarrolla todo el imaginario que sirvió a García Márquez y su gente, pero además le dio la identidad a este continente lleno de espacios imaginarios.

Al igual que todos los relatos concernientes a la conquista, este se encuentra en servicio del Rey, y está basado en lo visto y lo vivido, teniendo como absoluto fundamento la memoria de en este caso Alvar Núñez Cabeza de Vaca. El relato está escrito luego de que regresara a España, y es una fiel búsqueda dentro de los vertederos de su memoria, con la finalidad de mostrarle a su rey lo ocurrido durante esos diez años de su vida. Es maravillosa la simpleza explicativa que tiene la frase final de l proemio “pues éste solo es el que un hombre que salió desnudo pudo sacar consigo”, ya que además de estar desnudo de cueros, está también desnudando su memoria para contar lo que ha vivido. Es una doble desnudez a la que se referiría.

La travesía comienza el 17 de Junio de 1527 bajo el mando de Pánfilo de Narvaez (como ya había comentado), con el objetivo de conquistar el norte del Caribe, el huracán que los recibe envía los navíos hacia tierra firme, lo que también forma parte del imaginario latinoamericano. Ya en el siglo XX el cineasta alemán Werner Herzog, se propone filmar la historia de Fitzcarraldo, un millonario alemán cantante de ópera, que siguiendo su ideal del romanticismo, se propone construir un teatro en mitad de la selva amazona. Para esto debe pasar con un navío por sobre una montaña, hecho que finaliza con el buque atascado en medio, es el realismo mágico del que habla García Márquez, así como también del que habla Alvar Núñez Cabeza de Vaca. Inspirado por la libertad temática que le ofrecía el exotismo de los parajes sudamericanos, Herzog configura esta historia, consciente de que está en un lugar donde es posible que esto suceda. Bueno de hecho antes ha sucedido.

Así como en Punta Arenas todavía es necesario amarrar cuerdas para que la gente no se vuele, dentro del espacio selvático, o también el del norte del Caribe, es posible encontrar un navío a kilómetros del mar. Naufragios es una narración que está en el límite de lo real maravilloso de Carpentier.

Posterior al huracán la travesía pretende bordear la costa para encontrar puertos, sin embargo luego tienen que abandonar el mar y adentrarse en tierra firme o buscar refugio en una Isla. Es entonces cuando la personalidad inocente de Alvar Núñez Cabeza de Vaca comienza a relucir. Lo que ha ratos parece un relato cómico es en verdad una tragedia física. El primer acto doloroso que le sucede es las heridas en sus piernas por unos ostiones que hay en el fondo de un canal salado que debe cruzar. Más avanzada la narración es inevitable pensar que esa abundancia sería lo que lo podría sacar de sus penurias cuando comienza a sufrir hambre.

Una vez en tierra firma, se encuentra con los indios que él llama Apalaches, los cuales son muy agresivos y los atacan, es entonces herido nuestro narrador, pero acierta en explicar que era imposible salvarse de semejante lluvia de flechas. Luego de ese ataque, mientras Alvar Núñez Cabeza de Vaca se encuentra fuera del campamento, los Apalaches atacan nuevamente y para su regreso el estado del campamento es cementérico. Queda en reflejo la precariedad de las condiciones en las que se encontraban, ya que no tenían agua ni mucho menos atenciones médicas. La narración entonces se divide entre la inocencia o la apatía, ya que no hay ni la más mínima actitud de espanto por parte de Alvar Núñez Cabeza de Vaca. De aquí se desprende el motivo de época, ya que algo que es repetido constantemente y que pasaría a ser un Leit Motiv durante todo el texto es la presencia de la deidad cristiana, ya que tal cómo lo repite muchas veces nuestro cronista, las cosas suceden porque Dios quiere que así sucedan. De esta forma entregados a la voluntad de su fe, el camino es siempre más venidero, para Alvar Núñez Cabeza de Vaca, Dios será el que le de o le quite durante los diez años que dura su expedición.

En este momento comienza la crisis real, cuando se comen los caballos, y llaman a la bahía, Bahía Caballos, esto es una clara visión de cómo el grupo se va desvaneciendo, disminuyendo y también agotando sus posibilidades. De los seiscientos iniciales solo quedan doscientos y ya no queda ningún caballo.

Más adelante es tanta su desesperación, mientras continúan la travesía en barco, al no tener agua potable, que algunos hombres toan agua potable y mueren cinco, mientras sucede esto se desata una tormenta, sigue así hasta que luego se encuentra con unos nativos, los cuales les cambian agua potable, pero a la vez les raptan a dos hombres, que más que raptados son intercambiados y nunca más regresan.

Cuando se topan con el que probablemente sea el río Mississipi, tienen por un lado solucionado el problema del agua potable, pero por otro la corriente es tan fuerte que los lleva a la deriva haciendo que se separen nuevamente los barcos y el grupo quede aun más convaleciente. Todos en su barca están casi muertos, finalmente sacando fuerzas de quién sabe dónde, logran llegar a la orilla, es ese el punto, donde al volcarse la barca, pierden todo, y como iban desnudos para salvarse del agua, quedan desnudos, es este el momento donde Alvar Núñez Cabeza de Vaca comienza a seguir su ruta desprendido de toda pertenencia de occidente.

El hambre es tal que la antropofagia es una realidad, hay varios casos luego donde esta se describe como una completa necesidad, es tratado de forma irónica y a ratos con humor, ya que se ve como de los cinco hombres que quedaron aislados para una tormenta, solo uno pudo lograr sobrevivir, gracias a que se comió a los otros cuatro, y él no tenía a nadie que lo comiera. El hambre comienza a ser uno de los temas centrales del relato ya que la imposibilidad de acceder a comida lo mantiene constantemente con la duda de la supervivencia. El punto central es entonces la descripción de la vida indígena y cómo ellos comienzan a convertirse en seres sagrados, y empieza también una suerte de evangelización por parte de la palabra del Dios católico, que es de alguna manera el que genera la diferencia en las creencias y los convierte a ellos en voces superiores. Parte del rol de la conquista era por supuesto ese, la evangelización moral y religiosa, situación que a Alvar Núñez Cabeza de Vaca se le dio de forma bastante instantánea ya que su forma de curación se remitía meramente al rezo y la encomendación, esto mezclado de la fantasía de cualquier relato, lo convirtió en un dueño de la verdad religiosa.

Triste resulta el final donde se encuentra con cuatro cristianos luego de varios años de itinerancia, y él a pesar de haber formado buenas relaciones con los indios y haberlos entendido como seres humanos, es traicionado por el capitán Diego de Alcaraz que toma prisioneros y abusa de los que alguna vez fueron acompañantes de Alvar Núñez Cabeza de Vaca. Una vez que se ha reencontrado con su mundo occidental, Alvar Núñez Cabeza de Vaca ayuda a al formación de iglesias y el proceso de evangelización se lleva a Cabo.

El año 1537, es decir diez años después de que comenzara su aventura Alvar Núñez Cabeza de Vaca regresa a España y se dedica a relatar lo que le ha ocurrido.

Una narración extraordinaria que llega a lo más íntimo del continente americano, traslada en la época y llega a la esencia de igual manera.

Aztlán: una búsqueda de identidad


Por Diego del Pozo


Que triste se encuentra el hombre

cuando anda ausente

cuando anda ausente

allá lejos de su patria


Corrido Mexicano


En el año 1848 debido al tratado de Guadalupe-Hidalgo, México cede los territorios de California, Nevada, Utah, Colorado y Nuevo México a EEUU. Con esto se marca el fin de la guerra entre ambos países pero se da paso a un conflicto que hasta el día de hoy no ha sido solucionado. Dentro de los territorios cedidos habitaban en ese momento 75.000 mexicanos que no retornaron a la nueva frontera mexicana, sino que permanecieron y comenzaron lo que hoy en día, junto a una constante migración a veces ilegal otras no, es una población que bordea los 30 millones.

Esta inicialmente minoría étnica conformó un grupo que habita Aztlán, lugar que pertenece a la mitología Azteca. Supuestamente antes de la fundación de Tenochtitlán el pueblo Azteca habría habitado al norte de esa ciudad. Estos territorios corresponderían a los estados cedidos por el mencionado tratado y como consecuencia serían también el lugar geográfico donde habitan los hombres y mujeres de “origen mexicano” en EEUU.

Actualmente a este grupo se le denomina chicanos. El término chicano hipotéticamente vendría del apócope de mexicano que habría dado paso a me-chicano, y ahora se utilizaría para nombrar al pueblo que habita en el mítico Aztlán. Esta palabra se refería hasta la segunda mitad del siglo XX al obrero mexicano recién llegado a EEUU, mientras que los ya establecidos eran denominados pochos los cuales ya americanizados, veían con menosprecio al recién llegado, ya que los miraban como miembros de una categoría inferior por ser obreros transitorios. Hoy, la palabra chicano, históricamente ligada a la clase trabajadora de mexicanos, puede abarcar tanto a los emigrantes nuevos como a los nacidos en los Estados Unidos. Pocho, Tex-Mex, Spanglish son ahora términos denigratorios que utilizan los angloparlantes.

La denominación chicano lentamente, entre las bienvenidas a los mexicanos ilegales y las deportaciones constantes, comenzó a perder su carga negativa y se comenzó a asumir con orgullo. En 1965, y sobre todo con la formación del movimiento chicano, algunos intelectuales de la clase obrera y campesina comienzan a denunciar la explotación que sufre la “raza” a la que ellos pertenecen. Es entonces cuando el vocablo chicano se carga de una militancia política. El ´65 es el año de la huelga campesina en Delano, California. En aquella ocasión se utilizaron símbolos que destacan el orgullo racial y cultural de los chicanos, destaca dentro de estos símbolos la virgen de Guadalupe. De aquí en adelante los chicanos comenzaron a conformarse como grupo establecido y orgulloso.

La identidad de los chicanos es particularmente única ya que al parecer actualmente se afirman en la recuperación de su tierra prometida Aztlán. De hecho grupos de protestas de los años setenta motivaron la idea de Aztlán como el centro de esta identidad perdida: "Aztlán es la tierra del norte desde donde los aztecas iniciaron una migración hacia el sur que finalizó con la fundación de Tenochtitlán. Para la nueva conciencia chicana, el mito de Aztlán se encuadra en una migración inversa: la de los trabajadores mexicanos a los Estados Unidos, sobre todo al suroeste, que se veía como el mítico territorio de los antepasados aztecas, territorio al que la Raza debería volver en nuestra época, la del Quinto Sol." (97, 1995).

La población de latinos en EEUU según las últimas estadísticas conforma la minoría más grande de la nación del norte, llegando a 42,7 millones de personas hasta, un 14% de la población total del país. De estos, casi treinta millones son chicanos. Una población de este tamaño es la que ha sufrido las más grandes discriminaciones por parte de un estado egoísta, que le niega la posibilidad de desarrollar la alteridad de una cultura que enfrenta a la angloparlante. La dimensión demográfica de los dígitos hace que sin duda sea un tema de interés global, la solución no pasa por seguir haciendo caso omiso a lo que ocurre. Se han registrado casos de racismo y violencia, incluso asesinatos, se ejerce una política de terrorismo contra los chicanos en EEUU. Es por esto que la contingencia atañe la necesidad de una reacción.

La diferencia y la marginalidad los ha mantenido unidos, sin embargo aun son una cultura con identidad dispersa, unidos bajo la utopía de Aztlán, los chicanos son una cultura partícipe de lo que se podría denominar América Latina, y por lo tanto su desarrollo debería incluir estudios culturales sobre esta área.

Cómo ha sido la supervivencia, cómo enfrentan el presente, y qué tal es el horizonte de los chicanos, son las motivaciones y bases de este texto.


Contexto histórico


Corría el año 1830 y los colonizadores norteamericanos eran considerablemente más numerosos que los mexicanos en la gigantesca provincia de Texas. Estos colonos angloparlantes hablaban de independizarse del Estado Mexicano. Esta posibilidad se avistó considerablemente en 1833 cuando el General Antonio López de Santa Ana derrocó al gobierno mexicano y se autonombró presidente por primera vez (lo sería once veces en total durante su vida). Debido al gobierno opresivo y centralista del general Antonio López de Santa Ana, los texanos se rebelaron en 1836 y derrotaron al ejército mexicano. Como consecuencia se fundó la República de Texas o República de la Estrella Solitaria en 1836.

Los texanos, ya independientes se mostraron amistosos a formar parte de Estados Unidos. Esta petición les fue cortésmente negada, por lo que comenzaron a simpatizar con Gran Bretaña, amistad que a Estados Unidos no le simpatizó mucho, por lo que incorporó a sus territorios al estado de Texas.

México no quiso reconocer esta decisión y desarrolló una seguidilla de ataques en la disputada frontera entre Texas y México. En el año 1846, mil seiscientos soldados mexicanos mataron a 63 norteamericanos en tierras reclamadas por Texas. El presidente de Estados Unidos, James K. Polk, solicitó al congreso una declaración de guerra contra México y al obtenerla se dio pie a La Guerra de Intervención Norteamericana.

México fue derrotado completamente en la guerra, y la dominación de Estados Unidos llegó hasta Ciudad de México. El resultado fue que Texas fue aceptado como estado de EEUU y se realizó la compra de las regiones de California y Nuevo México.

El tratado de paz entre México y EEUU que puso término a la guerra el dos de febrero de 1848, es el ya mencionado tratado de Guadalupe-Hidalgo, con este se fijó la frontera entre Texas y México a lo largo del Río Grande. Además de esto México entrego a EEUU las regiones que hoy son California, Nevada, Utah, Arizona y New México, todo por la suma de dieciocho millones de dólares.

De este tratado se separó a un total de 75 mil mexicanos que nunca retornaron a su país. Dando inicio a lo que sería uno de los problemas fronterizos más significativos del mundo hasta el día de hoy.

En la actualidad la frontera entre México y Estados unidos va desde San Diego, California, Tijuana, Baja California, en el oeste hasta Matamoros, Tamaulipas, Brownsville y Texas en el este. Atraviesa una gran variedad de geografías y espacios urbanos.

La frontera entre México y EEUU es la frontera del mundo que registra la mayor cantidad de cruces legales con casi 350 millones. Sin embargo la cifra de mexicanos ilegales en EEUU cada vez aumenta más, ya es cerca de quince millones, el total de latinos ilegales es cercano al veinte. Por lo tanto actualmente el flujo en la frontera aun es pernicioso, y más allá con la construcción de un muro entre ambos países, es completamente correcto afirmar que el conflicto luego de casi un siglo y medio, no se ha resuelto en lo absoluto.

Dentro del territorio de EEUU la situación también es de hostilidad hacia la población mexicana, latina y por supuesto chicana. Dentro de los estados antes mencionados las denuncias por abusos, maltratos, amenazas y discriminación son constantes. La armonía no es algo que exista de verdad, es por esto que los chicanos han desarrollado un discurso de defensa, donde la unidad y la integridad del grupo se manifiesta plenamente. Esto se hace ver perfectamente por ejemplo en su literatura, que al igual que sus discursos políticos, apela a la igualdad de razas, y a la equidad en todo sentido para las minorías.


Literatura Chicana


La literatura chicana, al igual que la sociedad chicana, vive un conflicto trilingüe, ya que se desarrolla tanto en inglés como en español, como en una mezcla de ambas. El autor utiliza alternadamente estas opciones según sus intenciones. También tiene variantes urbanas y rurales, nivel culto y popular, subcódigos, etc. Todas estas variantes son muy importantes en la literatura chicana, así como en cualquier otra literatura de identidad que intente apelar a un idioma como referente identitario.

El chicano en su vida diaria usa el inglés para trabajar y el español en su casa. De esta manera el juego idiomático que afecta a la literatura chicana es también una representación del inconsciente que vive el pueblo chicano. Así el lenguaje es también protagonista del poema, es un doble lenguaje tanto de forma y fondo, como también una dualidad temática la que se desarrolla en gran parte de sus obras.

Abelardo Delgado (1931 - 2004) fue un reconocido poeta chicano, nacido en México y que residió en EEUU, en su obra mezcló el idioma inglés y el español, además de abordar plenamente el tema de la migración y el recibimiento de EEUU a los chicanos:


EL INMIGRANTE

golondrinas cortando betabel,

americanos de papel,

este Mexico-Americano

o nomás mejicano

que migra con to y familia

a los campos de colorado,

illinois, califa, y michigan

se me hace que no es más que puro gitano.

salmones en el desaije

con un ojo a las colonias

a las cuales muy pronto volverán,

no les voy

a decir porqué lo hacen

porque la verdad ni ellos saben,

quizá el cariño a la tierra

mamado de una chichi prieta,

quizá el corazón libre

que diacta la jornada,

aunque el carro esté muy viejo

y la gasolina cara.

turistas sin un centavo

de vacaciones en nebraska,

aun alabama

es un descanso de tejas.

bumerangas que la mano de dios

por este mundo tiró,

gente buena,

gente honesta,

gente víctima de su necesidad de migrar,

la lechuga o la justicia es lo que van a sembrar.


El inicio formal de la literatura chicana se encuentra en la lucha por los derechos civiles en EEUU de los habitantes de habla hispana, a finales de la década del 70 la necesidad de conformar una identidad y manifestar la protesta social dan pie a un expresión literaria. Con el paso de los años el discurso se mantiene intacto, y solo se diferencian los métodos y formas dependiendo del autor.

El escritor Juan Bruce-Novoa en su ensayo El espacio de la literatura chicana opina que “la literatura chicana tiene seis temáticas fundamentales:


1. Lamento, ira y nostalgia.

2. Sentimiento de protesta

3. La evocación de la historia y la mitología mexicanas así como de su sabiduría popular.

4. Énfasis en la familia, la tierra y la vida de barrio.

5. La oposición.

6. El pachuco.


Esta temáticas por supuesto, se presentan mezcladas y conforman un marco que traspasa toda posibilidad de separación absoluta, ya que los autores juegan constantemente con los géneros y sus formas.” (22, 1975)

En las obras los personajes son más bien voceros, son representantes del mundo chicano con una función definida, portar la voz de un pueblo que busca su identidad.

El poeta Alberto Baltazar Urista Heredia (1947) de seudónimo Alurista, en su poema a´nque recoje tanto el vocablo, como la ruptura formal, como la temática en al que se unifica un pueblo trabajador y marginado como el chicano.


A'NQUE

los tractores ya'tan volteando

La tierra anqué

la mañana ta' con nube baja

I el sol, qué

ni aparece

Los tractores ya 'tan volteando

La tierra anqué

las marketas suben los precios

i el sol, qué

ni aparece

...pos

a calentar las brasas pácer café

a'nqué el sol 'te ausente

las flores esperan

los tractores ya 'tan volteando

la tierra

a'nqué


En la literatura chicana se enfrenta a la tradición oral mexicana y a la tradición escrita estadounidense, así como también a una fuerte relación con la naturaleza, a una deshumanización tecnológica, a una apertura social y a una fuerte resistencia y hostilidad hacia lo que sufren los extranjeros que viven en EEUU. Autores reconocidos de este movimiento de los años 70 son: Abelardo Delgado, Tino Villanueva, José Montoya y Jimmy Santiago Baca.

Posteriormente al movimiento setentero, otros poetas destacados son: Gary Soto, Ana Castillo y Lorna Dee Cervantes. Estos tres autores han mantenido viva una tradición literaria que sigue siendo igual de contestataria, rebelde, nostálgica y poseedora de una voz social fundamental.

La década del ´80 sobretodo tiene un gran surgimiento de escritoras, que volcaron el tema hacia la represión sexual y lo mezclaron también con los derechos de los homosexuales y los discursos feministas. Es el caso por ejemplo de Gloria Anzaldúa, Sandra Cisneros, Pat Mora, Tammy Gómez, Ángela Villareal Ratliff y Carmen Tafolla. Ellas juegan con la mezcla cultural y a menudo inventan recursos idiomáticos para dar nuevos giros o significados a sus textos. Gloria Anzaldúa en Borderlands/ La Frontera dice “The U.S border es una herida abierta where the Third World grates against the first and bleeds.” (3, 1987). Una descripción maravillosa de la mezcla idiomática, gráfica y testimonial de la realidad chicana.

Otro aspecto de la poesía chicana es como han validado la lectura dramática de la poesía o performance. Por todo EEUU se desarrollan lecturas en cafés, bibliotecas, universidades, donde las poetas y los poetas chicanos se reúnen y desarrollan sus ciclos que cada vez ganan más fama y renombre.

Muchos poetas chicanos también graban sus propios CDs con lecturas de poemas, de esta manera propagan aun más su obra. Una antología reconocida es Raza Spoken Here producida por Calaca Press en California. Este método se inscribe en la tradición de la poesía oral tan típica de México, y es a la vez un ejemplo del eclecticismo que representa a la población chicana con los procesos de modernización presentes en EEUU. Tradición Oral y tecnología conviven en la cultura chicana.

De esta manera la literatura chicana es un rescate de la tradición y a la vez un discurso liberador e unificador donde el pueblo chicano encuentra una respuesta a su inquietud identitaria, es un espacio de reposo para seres que viven en un limbo terrenal.


Cultura en la frontera lingüística


Durante la década del `60, las luchas sociales que se desataron en EEUU alcanzaron a gran parte de los sectores sociales. La comunidad mexicana-americana no fue la excepción. El llamado Movimiento buscaba la igualdad de derechos, así como la recuperación de la identidad y orgullo. Fue una década de gran importancia para los discursos de minorías, se desarrolló también el Black Power, The American Indian Movement, los movimientos feministas tomaron mayor fuerza, y así otros varios movimientos políticos se expresaron con mayor libertad también. Específicamente el movimiento Chicano se desarrolló con sindicatos, con la creación de The Crusade for Justice por el activista Rodolfo “Corky” González, La alianza Federal de Mercedes que pretendía devolver las tierras a sus dueños originales previo al tratado de Guadalupe-Hidalgo, la formación del partido político La Raza Unida Party en Texas, las demandas estudiantiles para promocionar los estudios chicanos y el lanzamiento del primer diario chicano El grito a cargo de académicos de la Universidad de Denver (1967).

Todos estos hechos fueron dando pie a una cultura que de a poco había tomado posesión de sí misma. Era la cultura mestiza entre los mexicanos-americanos, eran los chicanos que se iban consolidando como tales.

La característica híbrida de una cultura no es ninguna novedad, lo ven así tantos autores que analizan la identidad latinoamericana. Por ejemplo Néstor García Canclini, opina que en este caso la cultura chicana se desarrolló como una más y lo híbrido fue dado entre la sumatoria de fragmentos de un idioma anglo, más la cultura de EEUU y la cultura mexicana. Por el constante intento de “americanize” a los mexicanos, se terminó dando un fenómeno inesperado que es la mezcla absoluta de ambas visiones de mundos, mezcla que se ve incluso en el idioma.

Con la lengua chicana la mezcla es palpable, los ejemplos de palabras comunes sobran, Gloria Anzaldúa hace un recorrido por algunos ejemplos: “Chicanos, after 250 years of Spanish/Anglo colonization have Developer significant differences in the spanish we speak. We collapsed two adjacent vowels into a single syllabe and sometimos shifts the stress in certain words Duch as maíz / maiz, cohete / cuete. We leave out certain consonants when they appear between vowels: lado / lao, mojado / mojao. Chicanos use “archaisms” words that are no longer in the Spanish language, words that have been evolved out. We say semos, truje, haiga, ansina and naiden” (57, 1987)

En chicano al camión se le dice cameon o troca por truck del inglés. To check, chequear en chicano crackear. Galleta es craca. Cake, pastel, queque. Pipe, pipa, paipa, pump. Bomba, pompa. Ditch, zanja, diche. Dentro de las diferentes comunidades podría decirse que existen también diferentes dialectos o categorías, por ejemplo:


  1. Caló o Pachuco: sería el más común entre los jóvenes, de carácter más vulgar y sobretodo hablada por hombres.
  2. Familiar: sería la más común, el habla que se usa cotidianamente.
  3. Formal: sería el español estándar, y es utilizada cuando hablan con otros hispanoparlantes que no son chicanos.


El chicano es víctima de los deseos impetuosos por “americanize”, tanto las reformas educacionales (ya no hay educación bilingüe), como la imposibilidad de establecerse tranquilamente con su cultura le han afectado, sin embargo han podido mantener una identidad al margen de la cultura americana, incluso desarrollaron una lengua propia. Al menos hasta ahora la lucha por mantener y desarrollar una identidad, ha dado frutos.


Los latinos en EEUU actualmente


Desde los 80 hasta al presente el desarrollo político Chicano y Latino se ha acelerado. Aunque no ha habido un movimiento semejante al Chicano de los 70, los Latinos han continuado su lucha. Sin embargo, en los 90 y en esta década los Latinos han sufrido ataques por parte de fuerzas conservadoras. No obstante hay quienes piensan que sin duda este es el mejor momento que ha sucedido para las culturas latinas en EEUU. Los que apoyan esta perspectiva perciben el futuro con esperanza. Se apoyan en la transformación demográfica Latina, el fenómeno de la latinoamericanización de EEUU.

En gran parte, los ataques de republicanos y otros grupos conservadores impulsaron en los 90 y en esta década a más de veinte millones de inmigrantes a hacerse ciudadanos estadounidenses. Esto constituye una participación creciente por parte de los Latinos. Debido al crecimiento demográfico y el mayor número de ciudadanos, ha habido un aumento sustantivo en la cantidad de políticos Latinos, especialmente al nivel local y estatal, en el suroeste y en otras partes de EEUU, destaca el caso de Emma Sepúlveda, chilena exiliada que fue la primera candidata latina al congreso por el estado de Nevada.

Aparte de estos elementos, quienes apoyan la idea de que ahora se encuentran en el mejor momento de los tiempos se refieren a que la clase media Latina ha crecido, que hay más Latinos con buena educación, que existen más oportunidades de empleo, que varias organizaciones influyentes luchan por el pueblo y finalmente que el bienestar de los Latinos ha mejorado. Se cree que el voto Latino tiene el potencial de ser el decisivo (sobre todo desde que es la minoría más grande, por sobre la población negra) para determinar los resultados de los comicios, especialmente los presidenciales. Es casi imposible pensar en la elección de Barack Obama sin el apoyo de los latinos, estas últimas elecciones particularmente han hecho notar el poder político de los latinos en EEUU, son una mayoría que a estas alturas está en condiciones de decidir al presidente del país.

Pero, entre tanto optimismo, también existe un pesimismo que evidencia que los Latinos en EEUU viven una época aciaga. Los pesimistas están concientes de la perspectiva esperanzadora, pero afirman que la situación de los Latinos es peligrosa. Se refieren a la cantidad de ataques racistas dirigidos contra ellos. En el estado de California, la Propuesta 187 buscó privar de servicios sociales y del acceso a la educación a los hijos de padres indocumentados, la Propuesta 209 eliminó la acción afirmativa, y la 227 eliminó programas bilingües y biculturales en las escuelas públicas. Los votantes, en particular los anglosajones, aprobaron las tres propuestas, que son una reacción a la transformación demográfica. También hubo agrupaciones racistas que hicieron a los mexicanos el blanco de sus ataques. La premisa básica que dirige gran parte de la política racista es que los blancos están perdiendo el control del país que supuestamente les pertenece. Creen que existe la posibilidad de que México recupere los territorios perdidos en el tratado de 1848, o que se pueda establecer la República de Aztlán, creen que la situación es similar a lo ocurrido en la provincia de Quebec o en Chechenia o en el País Vasco, creen que se está gestando un movimiento separatista.

El resurgimiento del racismo contra los Latinos en California ha trascendido a otros estados. A nivel federal, los políticos en Washington D.C. ejercen una política cada vez más racista. En el Congreso se han promulgado leyes y discutido proyectos de corte restrictivo con respecto a la inmigración. Los Latinos en Washington tienen poca influencia en los círculos del poder. Bajo esta misma ala actúa la posibilidad que da la nueva ley de legalizar y regularizar la visa en EEUU para los Latinos pudiendo incluso recibir la nacionalidad con el compromiso de servir al país en el ejército. Esta ley contribuye a la política discriminatoria y a la vez asegura que los soldados que van a pelear a Afganistán hoy en día, o quizás a Corea del Norte mañana, sean Latinos o de otras razas o culturas inmigrantes.

Pese a que hay más políticos Latinos, pocos representan los intereses del pueblo. Esto se nota en otra paradoja, aunque hay Latinos que han reemplazado a los políticos anglosajones y de otros grupos étnicos, los problemas siguen empeorando. La gran mayoría entra a la política sin tener un plan de acción para reformar el sistema o mejorar la calidad de vida del Latino, pero otros se venden o abusan de su poder.

Las visiones más pesimistas sostienen que la gravedad de la crisis es más notoria en el sector de menos recursos. La falta de educación y el abandono escolar adquieren proporciones críticas. El mal tiempo sobresale, especialmente si se incluyen problemas sociales como las pandillas, la delincuencia y el crimen, las drogas, el alcoholismo, la escasez de vivienda, la desnutrición y muchos más.

El mejor momento o el peor, ambas visiones son válidas, sin embargo la realidad las hace compartirse, por esto mismo la necesidad de unificación por parte de los Latinos en EEUU, incluidos los chicanos, es imperante.


Es inevitable reconocer el extraordinario desarrollo de la cultura chicana, desde su lengua hasta su literatura cargada de pasión, junto a un discurso que proviene de la marginalidad y que representa además la realidad de gran parte de Latinoamérica, son una voz que reclama ante el imperialismo de EEUU desde dentro. Las discriminaciones que ellos sufren son la prueba más tácita de que son mártires de una gran causa. Ellos son los que luchan contra el Tigre que alguna vez describió José Martí. Ellos personifican esta causa.

La obra literaria es una prueba maestra del desarrollo de un género que está cargado de espiritualidad, proveniente de la periferia utilizando los recursos que ahí se encuentran, estableciendo un puesto estable, ubicándose en un lugar desde donde su discurso sea oído por los pares. La sensibilidad de su poesía llama la atención, y es sin duda una muestra sublime de la esencia identitaria del pueblo chicano. El porvenir de ellos es incierto, sin embargo las bases ya están establecidas.

El trabajo no está finalizado, hay un desafío existente, las elites anglosajonas que poseen el poder y gobiernan el sistema no lo dejarán por su propia voluntad, tampoco realizarán cambios sustantivos para las minorías, esto solamente porque no les conviene.

Las organizaciones políticas-sociales en pro de los derechos de los latinos y los chicanos en EEUU deben desarrollarse como nuevos movimientos significativos. Para que esto ocurra se necesitan nuevos líderes comprometidos y capaces, organizaciones políticas que movilicen, un nuevo partido político representativo, una nueva visión de comunidad que presente una opción válida que enfrente al sistema capitalista neoliberal, y finalmente una estrategia que incluya tácticas políticas tanto electorales como de acción directa. Solo así los latinos y los chicanos podrán tener la esperanza de lograr tiempos mejores.


Bibliografía

- Anzaldúa, Gloria. Borderlands / La frontera. Aunt lute books; San Francisco, 1987.

- Bruce-Novoa, Juan. The Space of Chicano Literature. De Colores 1; California, 1975.

- García Canclini, Néstor. Diferentes, desiguales y desconectados. Mapas de la interculturalidad. Editorial Gedisa; Barcelona, 2004.

- Martín-Rodríguez, Manuel M. La Voz Urgente. Antología de literatura chicana en español. Editorial Espiral Hispano Americana; México, 1995.

- Stavans, Ilan. La condición hispánica. Reflexiones sobre la cultura e identidad en los Estados Unidos. Fondo de Cultura Económica; México, 1999.


Fuentes consultadas en Internet

- http://www.mundoalterno.com/decimas/colaboracion/miguel_ildefonso

- http://www.tulane.edu/~spanling/AmLang/Chicanos.html

- http://www.aztlan.net/navarro.htm

- http://inmaculadadecepcion.blogspot.com/2005/03